Este Sindicato fue fundado en la ciudad de Santiago el 6 de Octubre de 1970, obteniendo su Personalidad Jurídica, por decreto presidencial Nº 307 el 26 de Marzo de 1971 con el nombre de Sindicato Nacional de Mecánicos, Soldadores, Electricistas y Ramos Similares de Montaje Industrial" denominado SINAMI.


Actualmente y teniendo en cuenta el desarrollo que ha experimentado el país, dando lugar a la construcción de grandes obras de ingeniería y construcción industrial, nuestro Sindicato ha incorporado a todas las profesiones del montaje y la construcción de obras civiles industriales, lo que se expresa en su nueva denominación como Sindicato Interempresa Nacional de Montaje Industrial, Obras Civiles y Actividades Anexas, SINAMI.


SINAMI ha pasado a ser el nombre histórico con el que desde nuestra fundación se nos conoce y que nos ha identificado en las luchas que desde esa fecha y en los diferentes periodos de la historia de nuestro país nos ha correspondido asumir. Así ocurrió en el corto período cuando los trabajadores vivían la experiencia de un Gobierno en el que los trabajadores eran actores principales en un proceso de cambios, como también en los momentos oscuros y difíciles que nos correspondió vivir la represión en tiempos de la dictadura y en la lucha por la recuperación de la democracia y la libertad sindical, hasta los días que hoy vivimos los trabajadores en los que hay que asumir una serie de complejidades y desafíos, para seguir luchando por mejores condiciones de trabajo y una vida mejor para los trabajadores y para nuestras familias.


Según nuestros registros este Sindicato tiene alrededor de 15.500 afiliados, sin embargo, nuestra acción, sobre todo en los procesos de negociación, supera grandemente esa cantidad, puesto que los beneficios que se consiguen se hacen extensivos a todos los trabajadores de la empresa con la que se negocia y en momentos se negocia con todas las empresas de un proyecto y, por tanto, este proceso abarca a todos quienes ahí laboran.


La condición de Sindicato Interempresa Nacional permite agrupar a los trabajadores faeneros a lo largo del país y el carácter de trabajadores transitorios posibilita la continuidad como socio aunque permanezcan sin trabajo, sin perder los beneficios que el Sindicato tiene establecidos. La condición de continuidad como socio ha enriquecido el quehacer del Sindicato ya que encontramos compañeros que fueron fundadores y que hicieron su aporte a la lucha del Sindicato cuando se trabajaba en condiciones extremadamente difíciles desde el punto de vista de las condiciones salariales, de higiene y seguridad y de condiciones de vida.


A fines de los años 70 y en la década de los 80, cuando se implantó el modelo económico de la dictadura y se abrió el país a las inversiones extranjeras, también significó el surgimiento de la externalización en las empresas y muchas de las labores, y con mayor razón, las mas riesgosas, fueron entregadas a empresas contratistas y subcontratistas, las que en la mayoría de los casos, aprovechando todas las garantías que les aseguraba la legislación laboral impuesta por la dictadura, hacían trabajar en condiciones subhumanas a miles de trabajadores. En ese tiempo se trabajaba sin jornadas especiales, por tanto, no había bajadas y muchos trabajadores pasaban meses sin visitar sus hogares, lo que significó la destrucción de muchas familias. Se trabajaba exceso de horas extraordinarias, las que eran pagadas de manera miserable. No había campamentos, se dormía como cada cual podía y en muchos casos hacinados en pensiones para abaratar costos. No había comedores y cada cual se las arreglaba con su olla o su choquero. Los elementos de protección personal cuando habían eran los que ya otros trabajadores habían usado. No habían condiciones higiénicas para servirse los alimentos. Los accidentes laborales andaban a la orden del día. A esto había que agregar la persecución de la actividad sindical, las listas negras y la discriminación y represión hacia quienes eran sospechosos de realizar actividad para organizar a los trabajadores.


Señalar hoy la situación que a miles de trabajadores les tocó vivir, no es lo que para algunos está de moda decir "que eso pertenece al pasado", y así es es pasado; pero ahí está y fue lo que ocurría en la construcción de Quebrada Blanca, en la Escondida, en el Horno Flach de Chuquicamata y en tantos otros lugares. Ahí están también los viejos montajistas que no se doblegaron jamás y aunque se pagó un alto costo, incluso, con pérdidas de vidas, pero ahí está la Jornada 20 por 10 que conseguimos en Quebrada Blanca, a lo que debemos agregar, que ya en casi todas las faenas que se requiera hay campamentos y en muchos casos de buena calidad, comodidad e higiene. Hoy existen casinos y comidas en buenas condiciones de calidad e higiene. Los traslados de trabajadores deben realizarse en buses que deben cumplir las normas de seguridad y los viajes a sus lugares de destino en distancias largas se pagan con aporte del empleador y en muchos casos los viajes se realizan en avión para distancias de 500 kilómetros.


La combinación de aporte de lucha de las viejas y nuevas generaciones de montajistas es lo que suma al momento de hacer historia, los de antes que tenían un Tarifado Nacional que normaba categorías y sueldos y que se perdió en dictadura y no se ha recuperado, no se imaginaban seguramente que se iba a poder lograr el Bono Término de Faena el que en la mayoría de los casos es de 2.5 días por mes trabajado, lo que equivale a un desahucio. A esto hay que agregar el Subsidio de Cesantía que en nuestro caso, que tenemos relación contractual por obra o faena, a dicho fondo aporta solo el empleador y cuando somos finiquitados, podemos retirar todo lo que se ha juntado y de una sola vez.


Estas y otras reivindicaciones son fruto de la lucha del Sindicato, el que también ha pasado por momentos difíciles, por efectos de la represión y también de crisis por acción de elementos aprovechadores y oportunistas. Pero, la acción de los socios de Sinami y la actuación de dirigentes consecuentes le han permitido sobreponerse, para llegar a ser hoy uno de los Sindicatos más grandes e influyentes del país. Por ello, somos escuchados y respetados por las autoridades y por los empresarios.


Como todo en la vida, los momentos en los que hay asumir los caminos a seguir están determinados por las condiciones que se presentan o por aquellas que la organización es capaz construir, así y como lo hemos señalado, hemos tenido periodos de fuertes luchas y, también, situaciones en las que se impone el entendimiento y el diálogo para abrirle paso a las aspiraciones de los trabajadores que representamos. Llegar a soluciones por la vía del entendimiento tiene tanto valor también porque los acuerdos se concretan con el apoyo de los trabajadores.


Nuestro Sindicato se desenvuelve en un sector de la economía que es muy dinámico y complejo, que nos obliga a estar informados y a tener posición en todos los ámbitos: en el especto legal, en lo referido al mercado y las inversiones y del tema medioambiental. Tenemos la obligación de estar permanentemente informados y asumir una posición equilibrada e independiente frente a cada situación en la que se requiere tomar posición. Por ello, nos preocupamos del tema de las inversiones porque significa fuentes de trabajo y nuestra aspiración es que haya muchas fuentes de trabajo con salarios y condiciones laborales dignas.


Nos interesa el tema de la legislación, para poder movernos mejor y con más protección, por esto estamos atentos a la aplicación de la Ley de Subcontratación y a lo que será la Reforma Previsional, así como la Ley de Trabajo Pesado, entre otras.


Nos interesa el tema ecológico, por ello debemos tener nuestra propia posición la que debe adoptarse de manera informada y que tenga en cuenta el cuidado del medio ambiente, tanto en el lugar de trabajo como en la población y lugares aledaños; para que esto sea así, deben adoptarse a tiempo todas las medidas y todos los resguardos legales y técnicos, para no pasar por la incertidumbre de la amenaza de paralización de faenas y perdida de puestos de trabajo. Hoy existen todas las condiciones que la tecnología permite, para atenuar a su mínima expresión los daños al medioambiente. Esto debe tenerse en cuenta e invertir para producir mas y mejor, pero protegiendo a la población y el medio ambiente. Para el Sindicato tener una opinión seria e informada es muy importante porque nos pone a salvo de cualquier tipo de presión indebida y de intereses sesgados.


Por supuesto, también, nos interesa el desarrollo personal y la capacitación de los trabajadores de montaje y obras civiles, por ello hemos creado un Organismo Técnico de Capacitación.


En el terreno organizacional nos preocupa mantener de manera permanente una relación lo mas cercana posible con los trabajadores de montaje, a través de la acción de los dirigentes nacionales y también a través de los Delegados Sindicales que desempeñan un rol muy importante en las faenas en que el Sindicato está organizado. También, a través de poner a disposición de los trabajadores faeneros la infraestructura del Sindicato, para tal efecto tenemos casas a lo largo del país, en las que se realiza la actividad sindical y también algunas de ellas sirven para acogida de trabajadores que están en esos lugares en busca de trabajo.


Como una necesidad de relacionarnos con organizaciones sindicales que en otros países afilian a trabajadores del montaje y la construcción industrial, nuestro Sindicato se afilió a la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas - FITIM, a esta organización pertenecen las mas grandes organizaciones de este sector en el mundo. En Chile forman parte del Consejo Nacional, además de SINAMI, la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), la Confederación Metalúrgica (Constramet), el Sindicato de Trabajadores de Huachipato y la Confederación de Sindicatos Metalúrgicos y Mineros (Consfentema). La afiliación a FITIM ha sido una experiencia muy importante, que iremos informando en nuestra página.